Nuestro asesoramiento

Una estrategia diseñada para cada parcela
Acompañamos a los viticultores y a sus equipos en las distintas etapas de la vida del viñedo, desde la plantación de una parcela hasta su seguimiento año tras año.

Plantación y renovación de parcelas
Elección de la variedad de vid y del portainjerto en función de los equilibrios del suelo y del subsuelo, las características de la parcela y los objetivos del viticultor.

Seguimiento agronómico, nutricional y fisiológico
Seguimiento del viñedo a lo largo del ciclo vegetativo para ajustar las recomendaciones al comportamiento de la vid, a su evolución y a los equilibrios observados.

Suelo y funcionamiento del viñedo
Estudio de los equilibrios minerales, la materia orgánica y la actividad biológica del suelo para identificar los factores limitantes y ajustar las intervenciones y los aportes para favorecer el buen funcionamiento del suelo.

Problemas específicos
Estudio de parcelas que presentan clorosis, corrimiento, millerandage, salinidad o desequilibrios nutricionales o fisiológicos…

Adaptación a las condiciones de la añada y a las adversidades climáticas
Se tienen en cuenta la sequía, las heladas, el granizo y otros condicionantes climáticos de la añada para ajustar la estrategia en tiempo real cuando la situación lo requiere.

Maduración y objetivos de calidad
Seguimiento de la evolución de las distintas madureces y del comportamiento de la uva para adaptar las recomendaciones a los objetivos enológicos.

La estrategia se construye parcela a parcela, junto con el viticultor y su equipo, teniendo en cuenta el comportamiento de la vid, su potencial y el perfil de vino que se desea obtener.